Los versos de Pandora

Descubre el poder del nombre de Dios

3. El cuento de Pandora.

Pandora era lista y responsable. No utilizaría ese poder hasta que le dieran permiso; no entendía por qué no podía conocer su contenido. ¡Sólo un poquito!, se convenció para acallar su conciencia. Pandora decidió abrir una fina rendija de la caja, acercó su ojo y se asomó, pero estaba oscuro y no vio nada. Cerró de nuevo la caja. ¡Menuda frustración! ¡Había roto su promesa por nada! Y seguía sin averiguar lo que contenía la caja. Estuvo debatiéndose con sentimientos encontrados sobre qué hacer.