Los versos de Pandora

Descubre el poder del nombre de Dios

4. El cuento de Pandora.

¿Debería abrirla del todo? Estrictamente hablando, ya había roto su promesa al asomarse por un resquicio. Concluyó que, puesto que había fallado y sería reprendida por ello de cualquier manera, satisfaría al menos su curiosidad. Tras llegar a esa firme conclusión, abrió completamente la caja. Su sorpresa fue mayúscula. ¡La caja estaba vacía! Se quejó ante los dioses que le habían encomendado la custodia, pero no le respondieron. Los dioses ya no estaban.