Los versos de Pandora

Descubre el poder del nombre de Dios

2. El cuento de Pandora.

Pandora no debía abrir esa caja hasta hubiese adquirido la madurez y la sabiduría para manejar su poder. La niña debía velar por la caja y no abrirla hasta que los dioses le anunciaran el momento. Pandora aceptó el regalo y prometió custodiarla. Sin embargo, la curiosidad fue ganando terreno a su responsabilidad, como un tejido que acaba completamente empapado cuando se expone demasiado tiempo a una fina e insignificante llovizna. Pandora quería saber qué poder escondía aquella caja.